miércoles, 1 de junio de 2011

¿Cómo se motiva a los alumnos a involucrarse de lleno en su propio proceso de aprendizaje?


La motivación se refleja como un interés o una intención que puede tener un individuo en determinada circunstancia por determinada cosa o suceso y que hacen que realice acciones consecuentes con la adquisición del mismo.
Considero que todo lo que nos motiva es porque de alguna u otra manera sabemos que ha de tener una recompensa. En el caso de nosotros los docentes, en buena teoría la recompensa de enseñar estaría reflejada en el aprendizaje de nuestros alumnos. En el caso de los estudiantes debería ser entonces la voluntad por aprender o por realizar actividades que lo conduzcan a ello.
Es importante intentar conocer qué es lo que motiva a nuestros estudiantes, para de esta forma orientar  nuestra  labor hacia el desencadenamiento de esas fuerzas motivadoras y encausarlas para que se obtenga un mayor aprovechamiento de la experiencia de aprendizaje.
La motivación de cada persona es diferente, y responde tanto a factores internos como externos. Suponiendo que nuestros estudiantes han reconocido de alguna manera que el estudio que están cursando es el camino que los conduce a la meta que se han propuesto, una manera simplista de ver el asunto sería pensar que su motivación para el estudio va de la mano con la consecución de ese objetivo,  sin embargo no es tan simple, ya que a veces esto no es suficiente. Entonces debemos plantearnos de qué manera podemos hacer que nuestros alumnos se motiven durante su proceso de aprendizaje y tengan un mejor aprovechamiento de los contenidos.
Dentro de las acciones que podemos llevar a cabo en las aulas para promover la motivación, está el hacer que los contenidos sean significativos para ellos, interesantes y hasta divertidos, que los puedan relacionar con su realidad de manera que puedan reconocer su utilidad. Debemos además dar refuerzo positivo ante su esfuerzo y ante sus desaciertos, procurar que los consideren como una oportunidad para aprender. Intentemos promover el auto aprendizaje y fomentar la responsabilidad y la independencia.
La motivación no es solo de manera directa con cada estudiante, el ambiente también ejerce su efecto, se trata de que el ambiente del aula y sus actividades propicien que el estudiante se motive a sí mismo. Cuentas veces hemos estado en un aula cuya materia no es de nuestro total interés, pero el ambiente creado nos hace no solo que nos guste, sino que hasta la fecha no olvidamos lo aprendido?
Resumiendo:

La motivación refleja un interés y muchas veces está movida por la recompensa que lleva implícita. En el caso de los estudiantes, en un mundo ideal, la motivación por el estudio debería ser el mismo hecho de aprender conocimientos nuevos, aplicables a la vida, interesantes, con la posterior recompensa de quien es dueño del conocimiento y lo aplica en su vida personal y profesional. Sin embargo parece que no se está logrando el cometido. Los estudiantes no se empoderan de su proceso de aprendizaje, no lo interiorizan. Ante este panorama, las instituciones educativas, por medio de los docentes en primera instancia, deben tratar de lograr que los alumnos se empoderen de su proceso, y no solo eso, sino que lo disfruten. Cómo se logra esto?, nadie sabe a ciencia cierta cuál es la chispa que enciende el motor de la motivación y todo lo que con ella se puede lograr, sin embargo se valen todos los esfuerzos. Intentar acercarnos y conocer más acerca de nuestros estudiantes parece ser un buen punto de partida, crear espacios para el diálogo, crear un ambiente confortable y amigable puede ser la continuación. Qué tal si nos capacitamos y aprendemos más acerca de cómo logra esto?, talvés nos sorprendamos.

Referencias:
Martínez, E. (sf). La Motivación en el Aprendizaje. Recuperado el 31 de mayo de http://www.uhu.es/cine.educacion/didactica/0083motivacion.htm
Navarrete, B. (2009). Funciones del profesor para mejorar la motivación en el aprendizaje. Recuperado el 31 de mayo de: http://www.csi-csif.es/andalucia/modules/mod_ense/revista/pdf/Numero_15/BELEN_NAVARRETE_1.pdf


12 comentarios:

Jérico Camino dijo...

"Conocer qué es lo que motiva a nuestros estudiantes", creo que este es el factor clave, pues al final de todo, nuestros cursos buscan solucionar una necesidad que el alumno tiene en ese momento, por lo que no mantenerlos motivados implica que no estamos cumpliendo con nuestro objetivo de cubrir dicha necesidad.

Anais Hidalgo S.- dijo...

Katherine,, creo que el promover auto-aprendizaje incluye desde los verbos que se plantean en el paquete instruccional, pasando por las estrategias de cada clase, y finalizando en los desempeños, todo debe estar alineado al auto-aprendizaje, para facilitar el proceso de transición de la educacion. Con respecto a esa idea de plantear contenidos que sean significativos para ellos, ¿cómo atenderías a la diversidad?

Katherine dijo...

En realidad debo admitir que los contenidos están planteados de manera general, enfocandose en las competencias y creo que esa es la manera en que funciona, de otra forma, habría que hacer un diagnóstico previo a la elaboración de los mismos para cada período. Yo lo que trato de hacer en cada clase es identificar que les interes mediante una charla previa un poco informal y también durante el desarrollo de la misma, entonces, de acuerdo con lo que he percibido, intento darle diferentes enfoques a la materia de manera que se veas identificados con ella. Para poner un ejemplo, cuando hablamos de las merienda infantiles, identifico a las madres de familia que tengo en el aula y ellas colaboran en el desarrollo de la clase de manera muy rica. Pero, también trato de que los alumnos recuerden que comían cuando iban a la escuela, que cuenten que lleva la merienda de sus hermanos, etc y de esa manera la clase se completa con una serie de anecdotas que poco a poco voy ligando con los contenidos formales del tema.

Jorge Calvo dijo...

La clave está en precisamente que los aprendizajes sean significativos. Para los adultos lo más importante es que lo adquirido pueda ser puesto a su servicio para solucionar situaciones reales de la vida.
En cuanto al ambiente de aula, creo que sí juega un rol motivacional, pero no puede afectar a aquellos estudiantes que se han motivado en las razones correctas. Los griegos escuchaban a los grandes pensadores sentados en piedra a la interperie, y no creo que eso les desmotivara.

HANNIABJ dijo...

Comparto sus ideas con respecto a indentificar las necesidades de los alumnos para enfocar de esta forma el aprendizaje hacia esos aspectos que más les interesa. Para mi siempre es muy importante hacer un diagnostico inicial, donde percibo que tanto saben del tema y en mi caso, cuales son sus experiencias como consumidores del medio RADIO, esto me ayuda a saber cuales son las características de "mi público meta estudiantil"

Katherine dijo...

Si,definitivamente las actividades de diagnóstico son muy útiles y pueden ser un punto de partida bastante acertado.

Elena dijo...

Cómo saber si la motivación que utilizamos tendrá los mismos resultados en todos los estudiantes?
Sin duda cada estudiante tiene sus propios pensamientos y entornos ambientales distintos, por lo que el proceso de aprendizaje no será el mismo, ni su disposición será la más adecuada. Cómo saber que técnicas aplicar que sea beneficiosa para todos?
Qué piensan?

Mayela Dabdub dijo...

Katherine:
No solamente hay que conocer lo que motiva a nuestros estudiantes, también es importante conocer lo que lo desmotiva. Por ejemplo, el miedo al ridículo o al fracaso y el resentimiento de las tareas que considera inútiles o inapropiadas impiden su participación en el proceso de aprendizaje.
En cuanto a su ensayo, me parece bien, corto y claro. Pero le falta, al final, un cierre que sintetice los interesantes comentarios que hace.

Mayela Dabdub dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Katherine dijo...

Compañeros y profesora
La motivación refleja un interés y muchas veces está movida por la recompensa que lleva implícita. En el caso de los estudiantes, en un mundo ideal, la motivación por el estudio debería ser el mismo hecho de aprender conocimientos nuevos, aplicables a la vida, interesantes, con la posterior recompensa de quien es dueño del conocimiento y lo aplica en su vida personal y profesional. Sin embargo parece que no se está logrando el cometido. Los estudiantes no se empoderan de su proceso de aprendizaje, no lo interiorizan. Ante este panorama, las instituciones educativas, por medio de los docentes en primera instancia, deben tratar de lograr que los alumnos se empoderen de su proceso, y no solo eso, sino que lo disfruten. Cómo se logra esto?, nadie sabe a ciencia cierta cuál es la chispa que enciende el motor de la motivación y todo lo que con ella se puede lograr, sin embargo se valen todos los esfuerzos. Intentar acercarnos y conocer más acerca de nuestros estudiantes parece ser un buen punto de partida, crear espacios para el diálogo, crear un ambiente confortable y amigable puede ser la continuación. Qué tal si nos capacitamos y aprendemos más acerca de cómo logra esto?, talvés nos sorprendamos.

Meche dijo...

En definitiva la motivación es diferente en cada uno de los estudiantes y como docentes tenemos que conocer el camino que cada uno de nuestros alumnos busca, para así ser factores positivos en el proceso de enseñanza-aprendizaje y convertirnos en motivadores para alcanzar una meta.

Katherine dijo...

Así es compañera, la labor es compleja ya que con tantos estudiantes es difícil el acercamiento a cada uno de ellos, pero se debe intentar.