Aprender: Adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia (RAE, 2011). Educar: Dirigir, encaminar, doctrinar (RAE, 2011). Personalmente considero que ambos son dos elementos de un mismo proceso, proceso que se inicia desde que nacemos y termina cuando lo hace nuestra vida.
Cualquier individuo a lo largo de su vida, se ve inmerso en el proceso de aprender, lo hacemos de manera informal empezando con los elementos que se encuentran en nuestro entorno y que son influenciados por el contexto en que estos nos son presentados. Por ejemplo, los infantes aprenden a hablar al escuchar a sus cuidadores y lo hacen de acuerdo con la manera que estos lo realizan.
En lo que a mí respecta, se aprende todos los días de la vida, en las aulas, de los pares, de los facilitadores, de nuestro entorno, y sobre todo de la interpretación de nuestros roles. Ahora bien, de lo aprendido se desprende tanto la necesidad de ampliar conocimientos como la certeza de desechar algunos. En el caso de los facilitadores, lo que han aprendido se puede considerar como una herramienta para influir en el proceso de aprendizaje de quienes reciben su instrucción.
Aprender y educar como elementos de un mismo proceso no son estáticos, el facilitador debe aprender para poder educar y al mismo tiempo se educa en el proceso. El alumno aprende cuando el docente le facilita las herramientas para la adquisición de conocimientos que serán parte de su formación y a la vez educa a este cuando le demuestra los frutos del proceso y la manera de mejorarlo. Rescato sin embargo la importancia de mantener la disposición para que estos procesos sucedan, y realizar que nunca se termina de aprender-enseñar...verdad?